



La fundición artística Barberí es una empresa familiar con más de 450 años de experiencia en el arte de la forja de los metales, un oficio que en Barberí ejercemos de acuerdo con las tradiciones más antiguas.
Y es que durante siglos, nuestros maestros artesanos han adquirido y transmitido de generación en generación los secretos más escondidos de este oficio, unos secretos que actualmente muy pocos conocen. Por eso ya hace muchos años que Barberí se ha convertido en la fundición de arte de referencia de muchos artistas de renombre internacional.
En Barberí estamos especializados en convertir una obra de arte original en una escultura de bronce, hierro o aluminio. Para hacerlo combinamos el saber adquirido durante siglos de experiencia con las tecnologías más modernas, hecho que nos hace capaces de reproducir incluso las esculturas más complicadas.
Trabajamos a partir de todos los materiales y realizamos esculturas de todos los tamaños, desde las obras más pequeñas, hasta aquéllas destinadas a coronar un templo. Es un ejemplo la imagen de Santa Elena de la Catedral de Barcelona, de 4,85 metros de alto y más de cuatro toneladas de peso, de la que incluso el arquitecto Antoni Gaudí destacó su belleza y perfección.
Pero nuestra especialidad más antigua es el arte de fundir campanas, que es, de hecho, el origen del nacimiento de Barberí, a mediados del siglo XVI. Nuestras campanas son muy reconocidas, ya que, entre otros, fueron premiadas con la medalla de oro de la Exposición Universal de Barcelona de 1888 por su belleza, perfección y excelente sonoridad.